Diseases & Conditions

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es la quinta causa principal de muerte en los Estados Unidos. Aunque muchas personas piensan primero en el enfisema cuando escuchan EPOC, la bronquitis crónica en realidad es más frecuente e igual de grave, porque puede llevar al enfisema y finalmente causar la muerte si no se controla.

Causas

Fumar cigarrillos es la causa número uno de EPOC; siendo responsable del 82% de los casos. Otras causas son la exposición repetida a mucho polvo (como en minas de carbón, graneros, o talleres de moldeo de metal), vapores de sustancias químicas, y posiblemente contaminación del aire.

Tipos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica

Bronquitis crónica

La bronquitis crónica es una inflamación del revestimiento de los tubos bronquiales que van hacia los pulmones. Esto hace que los tubos bronquiales produzcan demasiado moco. Conforme la bronquitis crónica progresa, los pelos delgados (cilios) que barren irritantes desde las vías de aire tal vez dejen de trabajar o mueran.

La bronquitis crónica suele empezar como casos repetidos de bronquitis aguda después de resfriados. Sin embargo, en la bronquitis crónica la tos y la producción de moco ocurren con mayor frecuencia y duran más tiempo después de cada resfriado. Al contrario del período ocasional de una a dos semanas de duración de bronquitis aguda después de un resfriado o gripe en personas por lo demás sanas, aquellas con bronquitis crónica tienen inflamación y tos, con moco, durante al menos tres meses cada año.

Enfisema

El enfisema ocurre cuando los pequeños sacos de aire (alvéolos) en los pulmones se hacen más grandes y menos elásticos, lo que hace que los pulmones tengan menos capacidad para llevar oxígeno hacia la sangre. Esto lleva a dificultad para respirar, lo que finalmente hace que incluso las tareas más básicas, como comer o vestirse, sean difíciles y agotadoras.

Tratamiento

Ni la bronquitis crónica ni el enfisema se puede curar, pero con tratamiento médico el daño que causa a los pulmones y el corazón se puede retardar, y sus síntomas se pueden aliviar.

Debido al inicio gradual de los síntomas, usted debe ver a un doctor ante los primeros signos de dificultad para respirar o de "tos del fumador." Su doctor quizá le recete alguna combinación de medicamentos broncodilatadores (por vía oral o inhalados), que ayudan a relajar las vías respiratorias y a abrirlas; corticosteroides, que ayudan a eliminar el exceso de moco; antibióticos, y ejercicio, que ayuda a mejorar la función de los pulmones y la apoya.

Medidas para el cuidado de sí mismo

Además de tomar medicamentos recetados por su doctor, usted puede hacer varias cosas para retrasar más el daño de los pulmones y hacer más fácil la vida con EPOC:

  • ¡Deje de fumar! Hable con su doctor acerca de maneras de dejar de fumar. Seguir fumando sólo acelerará la progresión del enfisema.

  • Llame a su doctor ante los primeros signos de enfermedad respiratoria, como un resfriado o la gripe.

  • Beba suficientes líquidos. Seis a ocho vasos de líquidos claros al día, como jugo o agua, le ayudarán a mantener las vías respiratorias libres de moco, lo que hace más fácil respirar.

  • Consuma una dieta equilibrada. Si padece enfisema, haga comidas pequeñas distribuidas en todo el día. Al consumir cinco o seis comidas pequeñas al día, usted evita tener el estómago lleno, que interfiere con su respiración.

  • Fortalezca su corazón con ejercicio aeróbico, y aumente la fuerza de la parte superior del cuerpo. Fortalecer los músculos de la parte superior del cuerpo hará más fácil la respiración. El ejercicio aeróbico moderado, como caminar 15 minutos a diario, hará que su corazón sea menos susceptible a complicaciones de EPOC.

  • Haga ejercicios respiratorios. Si padece enfisema, pregunte a su doctor acerca de ejercicios para ayudarle a respirar mejor. Dos ejercicios de uso frecuente son la respiración "con los labios fruncidos" (Inhalar por la nariz y exhalar durante un tiempo dos veces mayor por los labios fruncidos) y respirar desde el diafragma (expandir su diafragma y abdomen, en lugar de su pecho, cuando inhala).

  • Colóquese una vacuna contra la gripe cada otoño, y una vacuna contra la neumonía neumocócica según le recomiende su doctor.

Extraído de: Well Advised, Second Edition, Text copyright © 2003 Park Nicollet Institute
Redactor en línea: Sinovic, Dianna
Revisor médico: Cineas, Sybil MD
Última revisión: 8/29/2004
Fecha último modificado: 8/30/2004