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Los ancianos y las caídas

Las caídas constituyen una parte normal de la vida de los niños que están aprendiendo a caminar o a andar en bicicleta. Sin embargo, a medida que se envejece, las caídas pueden ser graves, e incluso pueden poner en peligro la vida.

Las caídas son uno de los problemas de salud más graves que encaran las personas ancianas. Uno de cada tres ancianos a partir de los 65 años de edad, u 11 millones de ancianos, sufre caídas cada año. Además, muchos de ellos sufren lesiones graves, entre ellas huesos rotos y lesión de la médula espinal y del cerebro.

Muchas personas no se percatan de que las caídas son la causa principal de las muertes relacionadas con lesiones entre ancianos. Incluso cuando los ancianos sobreviven a las caídas, a menudo enfrentan importantes cambios de la vida debido a sus lesiones. Las caídas pueden disminuir su movilidad e independencia. De hecho, las caídas son responsables de alrededor de cuatro de cada 10 admisiones a hogares de ancianos.

Muchos de los cambios que se experimentan al envejecer, incluso huesos debilitados, artritis, cambios de la visión y otras afecciones médicas, aumentan las probabilidades de sufrir caídas. También pueden hacer más difícil recuperarse de lesiones sufridas por caídas.    

Los expertos señalan que las caídas pueden ocurrir en cualquier lugar, en cualquier momento, y a cualquier persona. Sin embargo, el riesgo de caídas es mayor en:

  • Ancianas. Las mujeres de algunas razas, incluso caucásicas y asiáticas, parecen tener un riesgo aun mayor.

  • Ancianos que no pueden pararse sobre una pierna durante más de cinco segundos o tienen problemas de equilibrio.

  • Personas que usan múltiples medicamentos recetados y de venta sin receta. Los medicamentos pueden generar efectos secundarios o interacciones no deseados.

  • Ancianos que viven solos.

  • Quienes tienen problemas de visión.

  • Ancianos que usan lentes bifocales. Estos lentes pueden distorsionar el ambiente que rodea a quien los usa. En un estudio reciente se encontró que las personas de 63 a 90 años de edad que usaban lentes bifocales tuvieron más de dos veces más probabilidades de caerse que las que usaban otros tipos de anteojos.

Qué hacer

Afortunadamente, muchas caídas pueden evitarse. Si sigue estos consejos, usted puede reducir las probabilidades de caerse:

  • Haga ejercicio para mejorar su fuerza, coordinación y equilibrio. Algunos ejercicios sugeridos para aumentar la fuerza y el equilibrio comprenden caminar apoyando primero los talones y luego los dedos de los pies; permanecer de pie sobre un solo pie; levantarse y sentarse sin usar las manos. Hacer ejercicio con pesas también puede mejorar el equilibrio.

  • Mantenga una lista de los medicamentos que toma, y pida a su doctor que la revise y que identifique maneras de reducir los efectos secundarios e interacciones entre medicamentos.

  • Haga que revisen su visión y audición cada año. A medida que disminuyen estos sentidos, usted puede perder valiosos indicios ambientales que le ayudan a mantener el equilibrio.

  • Consuma alimentos nutritivos y asegúrese de obtener suficiente calcio y vitamina D, que ayudan a mantener sus huesos sanos.

  • No fume.

  • Limite el consumo de alcohol.

  • Use calzado que le quede bien, de tacón bajo, con suelas antideslizantes, y asegúrese de que los cordones siempre estén anudados. Evite el uso de zapatillas que le queden holgadas.

  • Cuide de sus pies. Vea a su doctor si tiene problemas en los pies, como dolor, uñas largas o gruesas, o callosidades.

  • Use un bastón o un andador si tiene dificultad para mantener el equilibrio.

  • Levántese despacio si ha estado sentado o acostado durante un tiempo, para dar tiempo a su presión arterial para que se ajuste. Esto puede ayudar a evitar el mareo.

  • No use lentes bifocales cuando camine en exteriores.

Medidas para el cuidado de sí mismo para evitar caídas

  • Reacomode los muebles para mantener despejados los lugares por donde camina.

  • Asegúrese de que los cables de electricidad estén fuera de los lugares por donde camina.

  • Mantenga el piso libre de trastos.

  • Fije las alfombras al piso con cinta o con tachuelas, o use patines antideslizantes.

  • Asegúrese de que su hogar esté bien iluminado. Instale interruptores de luz de fácil acceso en la entrada de todas las habitaciones.

  • Elimine umbrales elevados en las puertas.

  • Use una silla para ducha o un banco para el baño, si es necesario.

  • Estabilice el inodoro con un asiento elevado o un asiento especial con brazos, si es necesario.

  • Instale pasamanos cerca del inodoro y de la tina de baño o la ducha.

  • Instale pasamanos en ambos lados de todas las escaleras.

  • Use sábanas de material antideslizante.

  • Coloque luces nocturnas en su habitación, vestíbulos y baños.

  • No almacene artículos en estantes difíciles de alcanzar.

  • No se ponga de pie sobre sillas o cajas para alcanzar objetos.

  • Use cera antideslizante para piso.

  • Limpie los líquidos derramados de inmediato.

  • Mantenga linternas eléctricas y baterías a mano por si hubiera un apagón. Mantenga una linterna cerca de su cama.

Guía para la toma de decisiones en cuanto a personas ancianas y caídas

Síntomas/Signos

Acción

Dificultad con el equilibrio

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Períodos de mareos

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Problemas con los pies

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Uso de diferentes medicamentos

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Cambio de la visión

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Cambios en la audición

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Lesiones menores relacionadas con caídas (contusiones, cortaduras o rasponazos, dolor leve)

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Lesión grave relacionada con una caída (huesos rotos, dolor intenso, confusión)

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Extraído de: Well Advised, Second Edition, Text copyright © 2003 Park Nicollet Institute
Autor: Russell, Betty
Redactor en línea: Sinovic, Dianna
Revisor médico: Ferguson, Monica O. M.D.
Última revisión: 7/20/2004
Fecha último modificado: 7/27/2004